A pesar del clima y del mal momento, un seguidor del Flamengo Piauí, un equipo al nordeste de Brasil, un fanático no faltó a la cancha para alentar a los jugadores.
Según Olé, el equipo viajó para enfrentar a Altos, por el campeonato Piauiense, un torneo en el que Flamengo expresó futbolísticamente su crisis institucional: quedó en la última colocación con apenas un punto en 12 partidos. El resto, 11 derrotas, con cinco goles a favor y 33 en contra.
Anteriormente, los jugadores habían amenazado con no salir a disputar el encuentro porque acusaron que la dirigencia le debía el pago de buena parte de sus salarios. Finalmente, y a pesar del reclamo y la tormenta que azotaba el campo de juego, el partido se realizó.
En este contexto, el único partícipe de la hinchada fue este fanático que se encontraba firme con su bandera y sin ningún refugio de la tormenta, aunque feliz de alentar al equipo.
Lamentablemente, el Flamengo PI fue derrotado 7-1 y cerraron el torneo de la misma manera en que lo jugaron.
Solitario festejo en el Obelisco
Algo similar, pero sin lluvia, sucedió con un hincha de Juventud Antoniana de Salta, quien también demostró su pasión por su club y paseó por el obelisco de Buenos Aires en soledad para festejar ascenso de su equipo al Torneo Federal A.
El mes pasado ocurrió en la ciudad porteña una situación parecida a la del hincha de Flamengo PI, pero esta vez se trató de un hincha antoniano que festejó el ascenso al Federal A del Santo, cuyas imágenes y video se hicieron virales en todo el país.
El medio Agenda Salta compartió un video donde, haciendo omisión a la soledad y a la oscuridad de aquel domingo por la noche, este hincha agarró su bandera con los colores y escudo de Juventud Antoniana y la flameó al grito de “¡Dale campeón, dale campeón!” mientras recorría los alrededores de este monumento histórico.